Mira lo que me ha pasado hoy. Suelo llevar dilatadores túnel de acero quirúrgico con cierre de rosca. Nunca me han dado problemas.
Sólo había pasado un día desde que me lavé a fondo las dilatas y de repente una oreja me empieza a picar. Total que me la quito y ¡sorpresa! Oreja roja e hinchada como un chorizo.
Yo no sé si tiene algo que ver el exceso de frío, si se me puede haber quemado la piel... Ni idea, el caso es que me he lavado la zona bien con agua templada y jabón y la he dejado al aire y tras unas cuantas horas la tengo mejor aunque noto una postillilla al tocarme la piel.




